viernes, 13 de abril de 2012

DENUNCIA Y SOLICITUD A LA ASAMBLEA NACIONAL LEGISLATIVA SOBRE EL PROCESO DE LAS NEGOCIACIONES COMERCIALES CON LA UNIÓN EUROPEA

1.                  ANTECEDENTES (Resumen ejecutivo)

1.1              CONTEXTO DE LAS NEGOCIACIONES

1.1.1 CONTEXTO ECUATORIANO

Luego del regreso a la democracia en 1978, los movimientos sociales diversos del Ecuador  fueron reconstituyendo su plataforma política para consagrar en el marco jurídico y garantizar en la práctica los derechos humanos individuales y colectivos, así como los derechos de la naturaleza que llevan implícito el derecho de toda persona, comunidad, pueblo o nacionalidad a defenderla. Lo cual ha implicado una resistencia activa, organizada y argumentada de la sociedad frente a procesos regionales y bilaterales de integración subordinada, como el ALCA y  los TLC, por ser instrumentos que convierten en ley los postulados del modelo neoliberal, conllevan pérdida de soberanía, explotación de la naturaleza y de la fuerza de trabajo, dependencia de la exportación primaria, pérdida de biodiversidad y el exterminio de formas de vida y de producción, comercialización e integración comunitarias, solidarias, sustentables y sostenibles que son defendidas y propuestas desde la vivencia y la reflexión por los pueblos ancestrales, comunidades campesinas y sectores populares urbanos.

Tres décadas de dinamizar la transformación social, permitieron a los movimientos sociales, armar y posicionar una plataforma de lucha exigiendo la salida de la OXY, el fin del convenio de la Base de Manta, la derrota del proyecto ALCA, la No Firma del TLC con EEUU llevó al país hacia un proceso constituyente indetenible pese a la oposición de grupos de poder político y económico, a la presión de empresas transnacionales a través de negociadores y embajadores, e incluso a cierta apropiación del discurso político con fines meramente electorales.

Como parte de su Plan de Gobierno[1], en el contexto electoral, el buró político de Alianza País ratificó de forma pública y oficial su compromiso de no firmar TLCs y fomentar el desarrollo de una propuesta de integración de los pueblos, posición que ha sido ratificada en el documento de Alianza País “Programa, Estrategia y Táctica del cambio Político”[2]. De hecho, el economista Rafael Correa Delgado ratificó durante y después de la campaña electoral su convicción política  de no firmar TLC[3] incluso de forma oficial y programática como en el Acuerdo Patriótico firmado con la FENOCIN el 22 de septiembre de 2006[4].

De igual forma, durante las elecciones primarias para elegir los y las representantes populares a la Asamblea Constituyente, diversos partidos políticos y movimientos sociales se comprometieron públicamente a impulsar ejes prioritarios que logren plasmar en la nueva Constitución las fundamentales exigencias sociales, entre ellas la posición de no firmar Tratados de Libre Comercio[5][6][7] en el marco de la construcción del Buen Vivir.



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