jueves, 4 de febrero de 2016

Ecuador Economía: Empleo en el Ecuador: ¿estamos en otro nivel?

TOMADO DEL PERIÓDICO OPCIÓN


indices de desempleo


OPCIÓN 318: Tatiana Carcelén
Según informes del Instituto Nacional de Estadística y Censos, INEC, el 2015 cerró con el aumento de 4,77% del índice de desempleo en el Ecuador, cifra acompañada del discurso oficial vanagloriándose de los  “logros” en materia laboral. Sin embargo, los hechos hablan de otra realidad, ya que  a  finales de ese año se desataron gran cantidad de despidos  debido a la crisis económica que se encuentra atravesando el país.
“Los diferentes sectores sociales han venido denunciando  el hecho de que para el año 2015 se avecinaba toda una etapa de despidos  masivos de los trabajadores y luego de que se apruebe la ley de justicia laboral ya que esta no buscaba resolver los problemas fundamentales de la clase obrera, sino que, en lo esencial, buscaba meterle la mano a la seguridad social y continuar con la precarización laboral” sostiene Nelson Erazo, presidente nacional del Frente Popular.
Y es que la principal preocupación de los trabajadores fue que en dicha ley no se establece claramente la obligatoriedad de los patronos a firmar contratos indefinidos, especialmente al ver cómo actuó el mismo Estado con los trabajadores de Petroamazonas que también contaban con contratos indefinidos. “La crisis económica que se veía venir iba a empezar  toda una oleada de despidos en los trabajadores, tanto es así que  se habla de que en el año 2015 han sido despedidos más de 80 mil trabajadores; a esto se suma el crecimiento de  trabajadores que tienen condiciones inadecuadas de trabajo o subempleo, lo que evidencia que cerca del 60% de la población económicamente activa (PEA)  del país no tiene posibilidades de tener una fuerte de trabajo estable”, afirma Erazo.
En una comparación de los datos oficiales, en el 2014 se registraron 273.414 personas que se quedaron sin empleo lo que representa el 3.8% de la PEAy en el 2015 fueron 84.478 ecuatorianos que se sumaron a esta categoría  lo que representa el 0.97%, es decir que para finales del 2015 ya eran 357.892 los  desempleados totales en el país,  equivalente a al 4.77% de la PEA.
Por otra parte se encuentran las personas que cuentan con un empleo Inadecuado (subempleo), perciben ingresos por debajo del salario mínimo y no son fijos. En este caso los índices registraron 3’358.834 personas, que representan el 46.61% de la PEA, ubicadas en esta categoría; mientras que en el 2015 la cifra se registró en 3’605.912 que es 48.1% es decir  247.028 personas que representan el 1.49% y se sumaron.
Entonces, si gran parte de la PEA no cuenta con un ingreso fijo o no alcanza a cubrir el salario básico, difícilmente podrá acceder a la canasta básica familiar, lo cual evidencia que las cifras  arrojadas por parte del gobierno nacional,  reflejan una realidad que es muy preocupante ya que se muestra la precarización del trabajo. Esto va sumado a que los jóvenes no tienen acceso al trabajo porque los empleadores exigen juventud, experiencia y formación académica a la vez; mientras que del otro lado están las personas que han trabajado durante 15 o 20 años y son consideradas ya como “inservibles” para el empleador por lo cual  para ellos ya es imposible encontrar una fuente  de trabajo.
Esta situación que se ve plasmada en el aumento del índice de desempleo en los  sectores públicos y privados mediante despidos, no renovación de contratos y mediante renuncias obligadas, “en el caso de Petroamazonas nuevamente hay notificaciones en las cuales les obligan a renunciar o caso contrario les dan el visto bueno;  y de acuerdo a datos  del mismo gobierno nacional son 5500 los trabajadores que no han firmado nuevos contratos ”, comenta Erazo.
Mientras tanto, las autoridades correspondientes continúan tratando de mantenerse con el discurso oficialista; así en una publicación de diario El Comercio se registra que, según información del Ministerio del Trabajo, en el 2015 hubo más ingresos de trabajadores al sector privado que despidos en todos los sectores y el ministro de trabajo afirmó: “En ciertas áreas como la petrolera tuvimos la reducción de 3 000 puestos de trabajo porque el precio del petróleo se nos vino al piso…. No debemos generar un nerviosismo innecesario en el sector privado”, declaración que para Erazo va mas allá ya que “no se trata de un  ministro u otro sino que se trata de la política laboral del régimen de desconocer la estabilidad laboral;  no nos olvidemos también que este gobierno planteó el  tema de la mensualización de los décimos, en lo cual fue derrotado pues más del  98% dijo que se debe mantener el tema de los décimos como estaban”.
Hoy por hoy el INEC nos presenta un 4,77% de desempleo sin aclarar que esa cifra solamente cuenta a los ecuatorianos que se encuentran en el total desempleo, mientras que las personas con empleos inadecuados suman otro porcentaje que marca notablemente la diferencia, ya que de acuerdo al mismo INEC hay un 48.1% de personas que se encuentran  en trabajos inadecuados (subempleo), lo cual sumado a la cifra de  desempleo da un aproximado de 52,9% de la PEA que  actualmente se encuentra en condiciones  difíciles de acceder a la canasta familar. Es decir que de los 7’194.521 millones de ecuatorianos que se encuentran en condiciones para trabajar, aproximadamente  3’500.000 personas  son las que se hallan en un estado precario en lo que respecta a su poder adquisitivo, situación que es realmente dramática.
Según cifras oficiales los ingresos mensuales de los subempleados bordean los $191,6 dólares mensuales, con los cuales no llegan a cubrir ni siquiera el 25% de la canasta básica familiar, cuyo costo es de $673,21, es decir hay un déficit de $481.61 dólares; mientras que en el caso de un trabajador que gana el salario básico de $366  no llega a cubrir más del 50% de la canasta básica, esto tomando en cuenta que gaste  todo su salario en ello, lo cual es realmente imposible ya que tienen otros gastos que cubrir además de la alimentación.
A pesar de esta lamentable realidad, vemos que el régimen de Rafael Correa continúa dando patadas de ahogado intentando convencer a la gente que han mejorado las condiciones de vida, tal como lo manifestó el  presidente el pasado  martes 12 de enero del 2016 durante la entrevista en ‘De cara al futuro’, pues en el minuto 46 de la entrevista señaló: “antes del Gobierno, (el país) era como una familia que vivía en una casita de caña, en un terreno ilegal, sin educación ni salud para sus hijos, y encima el jefe de familia pierde su trabajo y se queda en la miseria y sin comer”. “Ahora somos una familia de clase media, con una casa de cemento, dos pisos, un carro, terreno legalizado, hijos con educación y salud. Tenemos un problema, tal vez se ha quedado sin empleo el jefe de familia, pero tiene tarjeta de crédito para seguir subsistiendo; pero ya el país está en otro nivel”.
Declaraciones que se contradicen con la realidad mostrada en las cifras y sobre todo en la lucha diaria de los ecuatorianos por subsistir. En una última comparación: durante el año 2007 (cuando  Correa asumió el poder) el salario  básico estaba por los $170 dólares y la canasta básica bordeaba los $453,26; al finalizar  el 2015 el salario básico  bordeó los $354 y el costo de la canasta básica  era de $673,21, es decir que durante los 9 años de la revolución ciudadana se aumentó solamente  $184 dólares al salario básico de los trabajadores mientras que el costo de la canasta familiar aumentó $ 219,95. Entonces cabe preguntarse, ¿estamos realmente en otro nivel?

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